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domingo, 14 de junio de 2009

Bagua: Infomación no digerida

No hay ángulo o enfoque de lo sucedido hace una semana y dos días en Bagua que no sea tratado entre la indignación y el congojo. Las informaciones como un vaivén. El kiosko nos tira portadas tan diaria y constantemente, de tal manera, que nos cansa, pasamos a otra página, so riesgo de que lo llamen indiferentes. No los culpo, nadie es autoridad para, con una varita, calificar a alguien, salvo, claro está, las sandeces de nuestros políticos y la prensa ayayera.

Sin embargo, es todo este acontecimiento una contradicción en sí mismo. Negarse a escuchar o ver información relacionada a lo de Bagua no puede resultar un lujo. De inmediato, me veo en la obligación de sumergirme en la vorágine de periódicos, reportajes, notas y artículos en torno a este desafortunado tema. Un gobierno que no ata ni desata, que no hace otra cosa más que reprimir al que piensa diferente como castigar y lanzar bombas lacrimógenas en la marcha de solidaridad en Lima, el último jueves 11, por los caídos en Bagua; o detener al abogado Carlos Rivera por presuntamente falsficación de documentos (!Oh bendita coincidencia! !Oh casualidad! Rivera fue uno de los primeros que solidarizó con los nativos fallecidos en la Amazonía); o soportar a la Cabanillas no reconocer su negligencia, al haber mandado a la policía como carne de cañón a la guerra que desató en Bagua. En fin, son incontables los hechos que nos dejan sin respiro, sin tiempo para pensar: !qué diantres está pasando!

Los hechos suceden. Con diferentes miradas, diferentes apreciaciones. Pero no asoma un certero debate sobre la problemática. La información, los medios de comunicación siguen, pues, la lógica del libre mercado: rápido, transgrediendo los límites del tiempo y el espacio, no respetando la convivencia, no dando espacios a la racionalidad. Como consecuencia, la otredad es ínfima e insulsa: Meche Aráoz persiste en la no derogatoria de los decretos. He aquí, creo yo, la personalidad política más representativa del país. Vaya diversidad.

martes, 12 de mayo de 2009

Una pequeña historia a propósito del paro amazónico

Aún recuerdo cómo le cambió el rostro a Bernardo Roca Rey, director de Publicaciones y Multimedios de El Comercio, cuando le disparé una pregunta espinosa: ¿Apoyar al oficialismo no les costará la pérdida de un sector de su lectoría, que se escapa del rango de 'público tradicional'? La interrogante-debo reconocerlo- tal vez se salía del marco en el que el que Roca Rey había sido invitado: una clase para que explique la gran acogida de las publicaciones del decano de la prensa peruana. Ahí pues, ante veinte alumnos, Bernardo exponía sin temor a fiscalización alguna. Es más, invitaba a que le pregunten y repregunten acerca del tema y de lo sobre lo que deseemos. Transcurría el mes de julio del año pasado, y sentado me encontraba en el salón, justo al frente del expositor invitado, quien se lucía ante el silencio indiferente de los presentes.

Bernardo me repreguntó sobre a qué hecho me refería en concreto y yo respondí por el apoyo a la "ley de la selva" que planeaba el Ejecutivo. El periodista empresario me respondió, con movimientos de manos y notoriamente exacerbado, que él mismo escribía la editorial por encargo del directorio del diario; y que se reafirmaba en esa postura. De inmediato, una mirada suya me quiso amedrentar, mas solo solté un burlesco mohín de sonrisa.

Me agrada contar esa pequeña historia; para mí, una menuda epopeya ante una de esas típicas voces aguardientosas del establishment, quienes poseen el éxito empresarial en sus bolsillos y, a la vez, se la dan de sociólogos del porvenir. Afortunadamente para el país, esa ley se derogó ante la presión de los principales líderes amazónicos; sin embargo El Comercio puso de volada: "Triunfó el paternalismo". La ley- cabe recordarlo- era un represión a los derechos inherentes de los indígenas a su territorio y su desarrollo.

Las comunidades indígenas, alejadas de los faenones y aceitadas de las autoridades de Palacio, viven día a día la indiferencia de las autoridades. Por ello, por estos días, las protestas son más que válidas, en tanto se les escuche y formen una mesa de diálogo con el Presidente de la República. Ello es lo ideal. Sin embargo, sabemos pues, la politica del garrotazo neoliberal que se ciega ante las gentes, sobre todo, del interior del pais. La respuesta del oficialismo no causó sorpresa. Sí indignación.

El Decreto Supremo 027-2009-PCM que indica el Estado de Emergencia en distintas provincias del interior del país, como Cuzco, Loreto, Atayala, Ucayali, entre otras es una jugarreta más del gobierno. Las tierras y la salud de los amazónicos son invadidos por las empresas trasnacionales. Estas con la única idea de generar rentabilidad no ven las consecuencias de perjudicar a la población y lanzan sus gases contaminantes. Aquí, cito al blog Otra Mirada:

"El problema de fondo es que la presión sobre los territorios indígenas por la explotación de los recursos naturales, se ha multiplicado. A raíz de la entrega acelerada de concesiones petroleras realizada por este gobierno (petroaudios y “faenón” de por medio), 72% de nuestra amazonía está cubierta por lotes de hidrocarburos (49 millones de hectáreas). Brasil, cuya área amazónica es mucho mayor que la nuestra, no tiene concesiones petroleras ni por la séptima parte que el Perú. La entrega de concesiones petroleras se ha hecho violentando el Convenio 169 de la OIT, suscrito por el Perú, que establece la obligación de obtener un consentimiento previo de las poblaciones indígenas.

Los riesgos que esto trae para los indígenas son enormes. Por ejemplo, entre noviembre de 2006 y marzo del 2009 ha habido 48 derrames de petróleo en los lotes 8 y 1 AB de Pluspetrol, afectando los ríos Tigres y Corrientes. En las 34 comunidades nativas de la zona, el Ministerio de Salud encontró que el 98% de menores sobrepasan los límites aceptables de cadmio en la sangre y el 66% los de plomo. En muchas zonas, la explotación petrolera o maderera ha afectado la pesca y la caza, actividades básicas para la sobrevivencia de estos pueblos. "


Y, por si fuera poco, las protestas son criminalizadas por el gobierno. Intolerancia a más no poder. Consecuencia de ello, se han producido heridos de parte de nuestros compatriotas amazónicos.

¿Qué dirán Bernardo, De Althaus, Aldito M.,entre otros? Pero lo más importante y relevante para el país, ¿qué hará Alan? Al menos, habrá una reunión entre Yehude Simon y Alberto Pizango, presidente de la Asociación Interétnica de Desarrollo. Esperemos alguna solución en breve, en beneficio de los pobladores de la amazonía claro está.

La peruanidad no se cultiva con el pecho inflado dando vivas al pisco o a la gastronomía peruana. Mucho menos votando vía internet para que Macchu Picchu sea una maravilla del mundo. La peruanidad comienza con entender al otro que vive en nuestro país: tan simple pero tan difícil. Meche Aráoz se comería todititas las uñas de solo planteárselo. Otros, mientras tanto, prefirirían seguir sacando portadas tildando arbitrariamente de ignorante a la gente.

jueves, 5 de febrero de 2009

Cómprale al Perú: Alan y su demagogia de todos los días


No hace más de un mes, en una de sus elocuentes y alborotadas declaraciones, el presidente García invocó a nuestras mentes globalizadas: '!Cómprale al Perú!'- nos exhortó. Por mi parte, había posteado, dando a entender que la campaña no era más que fomentar un nacionalismo de forma, más no de fondo. Una propuesta que no se solventaba con solo palabras, mas sí con verdaderas acciones que protejan al mercado interno peruano. En fin, era pues otra verborrea más de García. Otra vez. Cuándo no.

Está bien. La intención del gobierno no deja de ser benévola. Nadie tiene reparo alguno, digamos. Pero la realidad de todos los días nos pinta otra figura. Con un panorama de economía mundial que ya cobra víctimas- producto de un neoliberalismo a ultranza- el Perú no se puede dar el lujo de importar más productos. Para colmo, el TLC firmado con Estados Unidos puede terminar siendo el campanazo final. Un porvenir nada optimista como pronostican las autoridades.

Más productos importados a precio ganga -debido a la caída de precios mundial- en nuestro país ¿cuál sería el efecto en nuestro mercado, señor García, señora Mercedes Aráoz? Consultando la materia en cuestión con mi hermana- contadora de profesión ella- me informa, pues, que el producto peruano, el tan promocionado por García, se vería notoramiente afectado por la competencia. Más importaciones al mercado interno peruano. Más productos del exterior de los que ya tenemos. Más leña al fuego.

César Hildebrandt nos dejó una columna que, lejos del sarcasmo siempre útil, nos ilustra mejor el tema, a propósito de esta campaña que no forma parte de otra cosa que no sea ese chauvinismo de pandereta, nice and gourmet, ese nacionalismo made in APEC, bien fashion. Aquí un fragmento de la magistral columna:

"¿Vamos a Ripley a comprar peruano? ¿No es chino todo allí? ¿Y no es chino en Saga? ¿Chino y reetiquetado? ¿Ayudará a la causa comprar una lata de atún Florida, ese que alguna vez fue peruano? ¿En la chilena Sodimac habrá cosas peruanas? ¿O en la americana Home Center?

Y si me enfermo mucho, ¿a qué farmacia voy a consumir productos peruanos? ¿A la chilena Fasa? ¿A la chilena Inkafarma? ¿O quizá en la chilena Wong encuentre lo que espero? ¿Si viajamos por la empresa LAN, colaboramos? ¿O será mejor en la costarricense TACA?

Y si hablo mucho por teléfono, ¿hago patria? ¿Con Telefónica, con Claro, con Néxtel, o sea Cortés y Moctezuma en brutal combate?

Y si recorro más la ciudad, ¿dónde me abastezco de gasolina para complacer al señor presidente de la República? ¿En la española Repsol o en la mitad chilena Prímax? ¿Dónde, en qué kilómetro de qué carretera queda el centro de servicios Petroperú más cercano?

Y si tomo más cerveza, ¿a quiénes prefiero? ¿A los anglosudafricanos de Cristal, Pilsen y Cusqueña? ¿O me pongo regional y elijo a los belgabrasileños de Ambev? ¿O me pongo viajerazo y me tomo una Corona mexicana fabricada en Chile? ¿O ultramarino y me tomo una italiana Peroni fabricada en Lima por los anglosudafricanos dueños de la Backus?

¿Comeré muchos helados Donofrio hechos por la suiza Nestlé? ¿O me bañaré más de la cuenta con jabón Lux o jabón Rexona del grupo angloholandés Unilever?

¿O me hincharé de Inca Kola, firma cuyo 60 por ciento de acciones fue comprado, en 1999, por The Coca Cola Company, que pagó 300 millones de dólares por la operación?

¿Los zapatos más baratos no están en Payless? ¿O en la checa Bata?

¿O me mudo a Arequipa para encender la luz y favorecer a la colombiana REP, que acaba de potenciar la línea Mantaro-Socabaya?

¿O le pido un autógrafo al lobista estadounidense PPK? ¿O envío un S.O.S. a la Apec?

¿Cómo colaboro con usted, doctor García?

¿Me voy a Collique a ver cómo han extraído los chilenos y su amigo Pepe Graña el busto de Quiñones mientras mastico un chocolate Costa? "


Después de esto, ¿queda alguna duda que estas líneas- de uno de los periodistas más influyentes en el medio local- estén sesgadas de un sector opositor que quiere tumbarse al gobierno? No, señor García. Si de complots se trata, entonces atención con Giampietri, quien se encuentra internado casi una semana en el hospital de la Naval y ninguna información al respecto.
Lo que puede venir no es para mostrar rostros risueños tomando pisco peruano y salud.

En todo caso, se espera, pues, se tomen las medidas del caso. Que esas medidas de plan anticrisis sean las más eficaces. Porque al pequeño y mediano empresario se le puede venir la noche. Y ahí sí los rostros de García y su portátil no serán del todo optimistas...

sábado, 27 de diciembre de 2008

2008: Mucha forma, poco fondo


Ayer, Éloy Jauregui disparó una frase como para enmarcarla, como para cerrar el fin de este 2008. "Este año, el Perú ha brillado, pero el de Meche Áraoz". Una frase, pues, que resulta no tan políticamente correcta, como para que los yuppies se ruboricen y se espanten cuales monjas de convento. Ha sido pues el año de la careta, de la otra cara, del Pisco es peruano, de Gastón Acurio, del 9% de 'macrocrecimiento', de lo gourmet y de lo chévere.

Un año en el cual, mi memoria se estanca en momentos insípidos, en los que el gobierno, lleno de rencor, intolerancia y cierto revanchismo, actuaba en contra una oposición, que tampoco llegó a convertirse en una gran amenaza. Termina un año, en el que el aprismo, paranoico, continúa persiguiendo a las bases de izquierda...para variar. Dicho sea de paso (y como bien lo indicó Mirko Lauer en su columna del sábado), una izquierda que resulta inofensiva, inocua, inerme, si la comparamos con aquellos primeros incipientes años ochentas, donde esta recién legalizada copó en gran parte al Congreso de la República, luego de una serie de protestas sociales en un contexto donde la dictablanda de Morales Bermúdez.

Pero nadie le quita de la cabeza al aprismo (junto al ministro Flórez Aráoz, entre otros asustadizos) de que existen fuerzas opositoras con intenciones de llegar al poder de la forma más cruenta; además, de aquellos caviares que impiden y regulan, como parte de la sociedad civil, su accionar. Un aprismo que, en todo caso, quiere gobernar solo. Y como si fuera poco, no se puede olvidar las interminables zancadillas que existen dentro del partido de la estrella para adueñarse de un cupo.

A opinión personal, no avizoro un mejor porvenir en este 2009, que acecha con una crisis que golpeará y fuerte. Hasta ahora recuerdo que cierta gente hablaba del grado de inversión y eso de que somos un país ventana para todas las economías mundiales. Es decir, Perú ante los ojos del mundo. Un escenario que me causaba escozor, ya que era la idea de botar la basurita debajo de la alfombra para enseñar nuestra 'mejor cara' en las cumbres que tanto costó al fisco financiarlo, cuando la pobreza continúa aún. Después se cambió el discurso: "Estamos blindados ante la crisis mundial" ¿no Alan? Y, por estos días, se instaló un plan anticrisis. Qué tal. Lo que me llamaba la atención de todo esto era el grado de desinformación que llegó a tener la gente, alimentada por gran parte de la prensa, al intoducir esta términos como: 'grado de inversión', 'desarrollo macroeconómico', y la ecuación de tratado de libre comercio es igual a desarrollo. Estas, sin dudas, fueron algunas de las ideas que el establishment promocionó por todos los medios, así sea de la forma más dictatorial. Qué importa, total es el desarrollo... qué van a saber de economía los pequeños microempresarios, no se metan por favor ¿no Meche Aráoz? Por favor, parecieran decir los felipillos sumisos ante los poderosos para que nos den crédito alguno.

Si allá por inicios del 2008, el paro agrario amenazaba los cimentos del gobierno, ahora se termina por perseguir a una izquierda, insisto, inofensiva. Por otro lado, un aparato estatal copado de militantes apristas no puede, definitivamente, inspirar un buen año, o, en todo caso, mejor que este 2008, para el servicio de la ciudadanía.

Después, la chabacanería y la ridiculez al máximo se expresaron cuando Leysi Suárez mostró casi todo su cuerpo en una portada, dicho sea de paso espectacular para el ojo masculino. Vamos, dejémonos de conservadurismos y poses moralistas, qué ya bastante show hizo el Congreso (y de paso perdió el tiempo como siempre). Mientras, la exhumación de las fosas de Putis nos puede importar tanto como el último reportaje de la Chichi (A Dios gracias se despidió este año).

De todas maneras, esperamos, al menos, un poco más de tolerancia al oficialismo para este nuevo año. Un sincero deseo de este pequeño y menudo blogger. Pedirle otra cosas como preocuparse por la realidad del país, umm...vamos! el año nuevo no se celebra en octubre digamos.