miércoles, 31 de octubre de 2007

Sobre un criollo día de brujas

31 de octubre. Día en que los limeños aprovechan que al día siguiente es feriado para hacer sus planes para festejar. Pero festejar ¿qué? ¿Día de brujas o de la canción criolla? ¿Alienado o Peruano hasta la sangre?

He notado mucho entusiasmo por la víspera por el día de brujas: que de qué me voy disfrazar, pero sobre todo a dónde voy a ir. Esto si es lo divertido. Pareciera que hay toda una competencia por quién va a la fiesta más cara (pero es todo incluido eh!). No he tenido la 'oportunidad' de ir a estas fiestas, pero de alguna manera me llama la atención cómo casi se entra en un clima de desesperación por ir al tono, a esa fiesta donde va estar toda la gente linda, toda la gentita. Claro, este escenario también se presenta en los días previos a año nuevo: esas ansias por saber a dónde finalmente voy a ir. Si se divertirán o no, eso es harina de otro costal. El hecho es que ya están inmersos en esta zona vip.
Con respecto a los que celebrarán el día de la canción criolla, mantengo cierto esceptiscimo. Sin dármela de prejuicioso ni un horrible cuestionador, creo que el perfil de las personas que asistirán a una peña donde se coree el 'Vamos Pepe Vásquez' o el 'Te amo Perú' son las mismas personas que asisten a la tribuna occidente intermedia un partido de Perú por las eliminatorias, y a la vez, las mismas que dicen Te amo Perú pero hace un buen tiempo no suben hace un micro. Pero que aprovechando este día 'nacionalista' afirman su identidad perucha en un 100%. Lo paradójico es que fácilmente es su primera peña del año ( ya para ser generosos, segunda).
Puedo haber sido algo dañiño en mi análisis, pero bueno, después de todo, es lo que he ido presenciado en esta víspera que ya acabó. Veremos los resultados...al día siguiente... y espero que no sea ningún deja vu del año pasado.

2 comentarios:

tucha dijo...

Sr. helénico suave que chocas jaja oie yo no voy a occidente y me subo a micros todos los días hum! Y q viva el criollismo!!!

Erre dijo...

Todavía vale la pena ver flacas disfrazadas de diablitas.