sábado, 3 de mayo de 2008

Cumbres, cumbres y más cumbres...

Me tildarán de subversivo. De tener ideas transnochadas, o tal vez, "caviaronas". De ser un agitador. Etcétera. No interesa, más me gana algo así como la indignación.

Esto de las cumbres venideras como la ALC-UE y la APEC, ha generado un cambio repentino en las gentes limeñas. Claro, solo una mínima parte. Esa misma que se cree el cuento del crecimiento económico y del grado de inversión. Y ahora seguro estarán con la idea de que todo aquel que esté con los DDHH es un terrorista. Por dios. Pero bueno, tratando de no desviarme del tema, a lo que iba en este post, es sobre el carácter que han adquirido, ilusionados, con las cumbres próximas.

Hay dos grandes tipos de personas que se distinguen en estos momentos, muy fácilmente. La primera es nuestro querido presidente, que a patadas aprendió. El sí no cree en nadie. En este sentido, aquel que tenga un discurso disidente o en desacuerdo !pues que lo encierren! Una actitud, a todas luces, matonesca, autoritarona y dictatorial.

El otro tipo de persona que se vislumbra es una como la ministra Mercedes Áraoz (guapa ella dicho sea de paso). Que trata a los que deseen hacer una marcha en los días que se celebren de las cumbres, como de "cholito". "Ya pues cholito, otro día haces tus 'berrinches' ". "No me hagas roche pues". Es decir, de una manera elegante, se denota cierto paternalismo. Que es por demás despreciable.

No es que sea un agitador de masas, ni mucho menos. Pero sí indigna que con las cumbres, se quiera vender una careta, una falsa imagen del país. Yo entiendo que estas reuniones con representantes de países sudamericanos, europeos y asiáticos pueder resultar beneficiosa. Pero no me vengan con ese argumento de: " es como si vinieran visitantes a tu casa, entonces la limpias y la ordenas todo bonito" . La pregunta es ¿Por qué esperar a limpiar tu casa cuando vienen visitantes? ¿Por qué no siempre? Y, bueno de hecho, puede causar flojera barrer todos los días tu cuarto, tu hogar. En todo caso, dejémonos de ir por el lado personal para justificar tamaña, insisto, careta.

Vamos, se sabe que nuestro país es uno fracturado. Desintegrado. Que sigue viviendo del chorreo. De un racismo aún bastante inconsciente. Eso sí indigna. Eso sí la gente lo sabe, pero a muchos nos cuesta reconocerlo. Para eso lo tapamos bajo la alfombra. Bajo esa misma alfombra que recibirá seguro a todos los visitantes.

Tampoco no es hacer berrinche. Lo que molesta, repito, es que personas como (por tirar algunos nombres) Alan, Rafael Rey y Flores Aráoz muestren a los turistas un país que no es el nuestro. Claro, seguro va a haber esta imagen de los turistas acompañados por estos mencionados viendo un baile de huayno, o comiendo una papa a la huancaína y todos felices. Todo eso mientras mucha gente sigue pidiendo chamba o algo para llevar a la casa. No es que todo sea decadente. Pero gran parte, buena parte, sí lo es.

1 comentario:

marcela dijo...

venga chatín que ya se sabía el circo que se iba armar en casa con la porquería de políticos que tenemos!